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Bienvenidas a todas aquellas personas que se interesan por la Fibromialgia.
Bienvenidas sean las sugerencias para mejorar nuestra calidad de vida.
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Fibromialgia- Concienciate HAZTE SOCIO O COLABORADOR ASOCIACION NACIONAL Nº 590875

sábado, 4 de febrero de 2012

Fibromialgia, enfermedad desconocida pero cada vez más frecuent


Monserrat García
Vertebración 
A pesar de que es 5 por ciento de la población mundial la padece, la fibromialgia es una enfermedad poco conocida,  y hasta el momento no se tiene una cura, y se desconocen las causa, lo más dramático para los pacientes es que en ocasiones pasan años antes de ser diagnosticados y tratados.

Los científicos estiman que la fibromialgia afecta a 5 millones de personas de 18 años de edad o mayores en 
los Estados Unidos. Entre el 80 y 90 por ciento de las personas a las que les diagnostican fibromialgia son mujeres. Sin embargo, los hombres y los niños también pueden tener el trastorno. La 
mayoría de los casos se diagnostican a una edad madura.

Enrique Ortiz Jiménez,  médico internista con especialidad en reumatología, explicó que este trastorno causa 
dolores musculares y fatiga. Las personas con fibromialgia tienen “puntos 
hipersensibles” en el cuerpo. Éstos se encuentran en áreas como: el cuello, los hombros, la espalda, las caderas, los brazos y las piernas. Los puntos hipersensibles duelen al presionarlos.

Sin embargo, no hay aún estudios clínicos que la detecten, pues los resultados de radiografías, análisis de 
sangre y biopsias musculares son normales. Por lo tanto, el diagnóstico se basa en el examen clínico de los síntomas del paciente realizado por un médico. No hay ninguna prueba diagnóstica específica, pero  es importante realizar algunas pruebas analíticas para descartar otras enfermedades, como padecimientos reumáticos, la artritis o la osteoporosis que tienen síntomas similares y requieren otros tratamientos.

Las personas que padecen de fibromialgia pueden también tener otros síntomas, tales como: dificultad para dormir, rigidez por la mañana, dolores de cabeza, periodos menstruales dolorosos, sensación de hormigueo o adormecimiento en las manos y los pies, falta de memoria o dificultad para concentrarse (a estos lapsos de memoria a veces se les llama “fibroneblina”).

Se pueden tener dos o más afecciones crónicas como el síndrome de fatiga crónica, la endometriosis, la fibromialgia, la enfermedad inflamatoria del intestino, la cistitis intersticial, la disfunción de la articulación temporomandibular y la vulvodinia. No se sabe si estos trastornos tienen una causa común.

Son frecuentes los trastornos del sueño, el cansancio, la rigidez y sensación de hinchazón y entumecimiento 
de las articulaciones, alteraciones intestinales con estreñimiento seguido de descargas diarreicas, sequedad de 
boca, acidez de estómago o exceso de gases.
Como en el caso del dolor también varían en intensidad de un día a otro el cansancio y la sensación de hinchazón o entumecimiento de las articulaciones, presentándose especialmente al levantarse o después de estar sin moverse, con gran sensibilidad al frío o al calor, especialmente en las manos y pies. Algunas personas sienten dolor en el pecho, palpitaciones o sensación de falta de aire o dificultad para respirar.
Otros pacientes con fibromialgia presentan el trastorno conocido como el “síndrome de las piernas inquietas”, 
que se caracteriza por una necesidad imperiosa de mover las piernas, sobre todo cuando se está descansando o en reposo, ocasionando a veces movimientos periódicos de las extremidades durante el sueño.
Con frecuencia los enfermos padecen dolor de cabeza y de la articulación témporo-maxilar, vértigo o sensación de mareo, e hipersensibilidad a la luz o a los ruidos. Algunas pacientes presentan dolor menstrual y al mantener relaciones sexuales.La ansiedad y la depresión pueden empeorar con la falta de sueño y la 
tensión, y a la inversa, los síntomas dolorosos se agravan por el cansancio y la depresión. Su evolución es benigna, sin riesgo para la vida y sin  provocar invalidez o lesiones definitivas.
Las causas 
Las causas de la fibromialgia son desconocidas. Ciertos factores pueden estar relacionados con este trastorno. 
La fibromialgia se ha relacionado con:
Acontecimientos estresantes o traumáticos, como accidentes automovilísticos, lesiones recurrentes, malestares o dolencias, ciertas enfermedades, pero también puede ocurrir por sí sola. Algunos científicos creen que el origen de la fibromialgia puede ser genético.
La fibromialgia se diagnostica más frecuentemente en individuos que padecen ciertas enfermedades. Estas 
enfermedades incluyen: Artritis reumatoide, lupus eritematoso sistémico (comúnmente llamado lupus), espondilitis anquilosante (artritis espinal), las mujeres que tienen a un familiar con fibromialgia tienen mayor predisposición a padecer de fibromialgia también.
No hay  tratamiento para la fibromialgia
La fibromialgia puede ser difícil de tratar, por lo que es importante que el paciente sea  atendido por un médico que este familiarizado con este trastorno como internistas generales o reumatólogos. 
El tratamiento para la fibromialgia requiere un trabajo en equipo, es decir el médico, un fisioterapeuta y en ocasiones un sicólogo o siquiatra. En el momento actual no hay un tratamiento curativo para la fibromialgia, pero sí medidas que alivian los síntomas y mejoran la calidad de vida. 
El calor alivia el dolor: por ello son recomendables los baños y duchas calientes, la aplicación de calor local mediante lámparas de calor, almohadas o mantas eléctricas y compresas calientes. Los masajes e hidromasajes suaves mejoran los cuadros dolorosos. mantener unos buenos patrones de sueño, con horarios estables: tiene un efecto muy positivo, realizar paseos o ejercicio ligero por las tardes, tomar infusiones calientes antes de acostarse, cenas ligeras, evitar por las tardes y noches bebidas excitantes (café, bebidas alcohólicas) o comidas copiosas o muy especiadas.
Deben evitarse situaciones estresantes, reduciendo el estrés. Hacer ejercicios de respiración y de relajación.
Hacer ejercicio físico y mantener un tono muscular adecuado: de todas las medidas recomendadas en el tratamiento de la fibromialgia, son sin duda las más eficaces a largo plazo. Se 
aconseja realizar ejercicio físico aeró-bico poco intenso, como la natación, ejercicios en el agua o bicicleta estática a velocidad e intensidad controladas. 
Al comenzar a realizar ejercicio puede producirse un poco de dolor muscular. 
Si el dolor es intenso es indicativo de que se ha realizado un esfuerzo físico excesivo y deberá disminuir la frecuencia o intensidad. 
En algunas personas la terapia de apoyo psicológico tiene buenos resultados: es muy importante conocer 
la enfermedad y los síntomas de cada caso, aprender a identificarlos y controlarlos. Es también importante que las personas que conviven con el paciente conozcan la enfermedad y colaboren, facilitando el mantenimiento del ritmo de vida, de la actividad social, la realización de ejercicio físico o el control de la dieta alimenticia. 
Tratamiento farmacológico: existen diversos medicamentos que pueden ayudar a mejorar algunos síntomas. 
Entre estos medicamentos se encuentran algunos antiinflamatorios, relajantes musculares, antidepresivos y 
ansiolíticos.
Otras medidas: evitar las sobrecargas musculares, al  transportar o mover cargas pesadas, el sobrepeso y el 
esfuerzo físico intenso.  mantenga el peso adecuado con una dieta alimenticia equilibrada, rica en vitaminas y 
minerales, con bajo contenido en especias y alimentos o bebidas excitantes (café, alcohol) y bien distribuida en las cuatro comidas del día, especialmente cuidando las cenas ligeras. Reducir el estrés, mantener un ritmo de vida estable y facilitar el sueño.
Pero hay mucho más 
Sin embargo, hay expertos que señalan que esta enfermedad tiene mucho que ver causas como un trabajo 
exigente y extenuante, una desilusión grande, una pena inconmensurable, castigos físicos durante la niñez, medicamentos para bajar de peso, enfermedades virales; plomo, benceno y pesticidas suspendidos en el aire ambiente; tener esperanzas desmedidas en alguien o en algo.
Cualquiera de estas causas producen desgaste de algunas sustancias a nivel cerebral, y al disminuir la concentración de éstas se altera la respuesta defensiva del organismo. Esta respuesta anómala, que en algunas personas puede deberse a trastornos genéticos, afecta los vasos sanguíneos, las articulaciones, los músculos, los nervios superficiales y la piel.
La persona se entristece sin saber por qué o se angustia y con ésta aparece sensación de palpitaciones, calor 
o frío, miedo a morir, terror a salir a la calle, gran temor a enfrentar a las personas o al trabajo. Esta reacción así descrita se llama trastorno de pánico.  
En un gran número de estos pacientes aparece, también, una marcada fobia social, franco rechazo a las personas, a las reuniones sociales, al grupo en general, A veces, a media mañana, 
puede producirse mayor pérdida de fuerzas, sed de aire y transpiración profusa.
Y los enfermos, para no pasar por “neuróticos”, por hipocondríacos o por desadaptados sociales, comienzan 
a guardar silencio, no dan a conocer sus síntomas y tratan de hacer física y mentalmente lo que se les pide: cumplir con el trabajo, ir a fiestas, hacer deportes, acompañar a otros, oír quejas; en una palabra.
Los síntomas crecen porque la persona no los ha respetado; los ha escondido. Y siguen creciendo, produciendo una extrema fatiga, cansancio que crece conforme avanza el día.
Disminuye su capacidad de trabajo, baja su rendimiento, se afecta la memoria y los sentimientos de amor pueden ceder paso a sentimientos de fastidio contra el núcleo familiar, esposo e hijos, amigos y compañeros de trabajo. Surge una angustia tan intensa, que el paciente aprende a tenerle miedo.
Después ya vienen síntomas que más al enfermo: hinchazón de la cara, de las manos y del cuerpo, oleadas de dolores como quemantes o punzantes, dolores de cabeza como miles de agujas que se entierran en el cráneo y sensibilidad del cuero cabelludo.
Esta enfermedad en ocasiones los familiares y amigos la relacionan con neurosis, lo que provoca rompimientos familiares y de amistad, pues los pacientes además de batallar con sus síntomas, luchan contra la incomprensión de quienes están a su alrededor que en ocasiones los tachan de neuróticos o hipocondriacos, sin embargo, esta enfermedad produce dolores físicos y sicológicos muy fuertes, por lo que se necesita tratar